martes, 14 de septiembre de 2010

Dramaturgia desde el Mar se lanzó en el Chushig

De izq. Nixon García, uno de los autores de Dramaturgia desde el Mar, junto a Ubaldo Gil, director de la Editorial Mar Abierto.

En la clausura del XXIII Festival Internacional de Teatro de Manta (FIM), 10 de septiembre, la editorial Mar Abierto realizó el lanzamiento del libro Dramaturgia desde el Mar, texto que reúne las obras Malanoche y La Travesía, de y Arístides Vargas y Nixon García respectivamente. Ambas han sido representadas por el grupo de teatro mantense La Trinchera.

La presentación se realizó en el escenario del teatro universitario Chushig, previo al espectáculo de la laureada actriz mexicana Regina Orozco. García menciona en la contraportada que este libro es “un testimonio de cómo el mar es capaz de provocar nuestra sensibilidad y creatividad, revolviéndonos los sesos con su oleaje lúdico y su iconoclasta puesta en escena en cada puerto que irrumpe”.

Ubaldo Gil, director de Mar Abierto, señaló que hace 28 años siendo estudiante del colegio 5 de Junio fue uno de los fundadores de La Trinchera, agrupación que posteriormente por la tenacidad de Nixon García y Rocío Reyes dio como resultado el festival.

Señaló que en el festival y en la editorial Mar Abierto se refleja el éxito de combinar esfuerzos entre lo público y lo privado. “Desde lo público el apoyo de Medardo Mora, rector de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí ha sido fundamental en todo este proceso, que por ejemplo hoy (10 de septiembre) hace posible este lanzamiento (… ). Sólo por esa noche el libro se venderá al 50 por ciento menos del costo real.”.

Ubaldo Gil destacó el trabajo en conjunto del grupo de teatro La Trinchera con Arístides Vargas, dramaturgo, actor y director de teatro argentino radicado en Ecuador hace tres décadas. “La vida sigue siendo un teatro y nosotros seguimos siendo actores, en mi adolescencia quise ser teatrero ahora me conformo con ser utilero, uno que sirve, que hace su trabajo con amor”.

Sobre el montaje que La Trinchera hizo años atrás de La Travesía Ubaldo Gil apuntó: “es oportuna y lúcida en su puesta en escena…es también rica en sus variados elementos de construcción de la trama, en el desarrollo del discurso teatral dramático y en el despliegue de múltiples recursos que permiten crear una atmósfera sencilla, pero de muchas significaciones y posibilidades de lecturas e interpretación”.




Este libro se realizó en coedición con editorial Eskeletra (Quito).

martes, 22 de junio de 2010


FOTO: RODOLFO PÁRRAGA para El Telégrafo

Entrevista a el manabita Ubaldo Gil.


“Hay mucho que formar”

Ubaldo Gil, vicepresidente de la Eulac, insta al país a fortalecer sus editoriales universitarias.

El manabita Ubaldo Gil, en calidad de director de la Editorial Mar Abierto, adscrita a la Universidad Laica Eloy Alfaro, de Manabí (Uleam), ha hecho las veces de anfitrión del primer Encuentro y Muestra de Editoriales Universitarias de Ecuador, en el campus ubicado en Manta. Desde el miércoles y hasta hoy se han hecho presentes conferencistas internacionales como el costarricense Mario Castillo, presidente de la Asociación de Editoriales Universitarias de América Latina y el Caribe (Eulac) e Hilda Hernández, coordinadora nacional de la Red Altexto de Editoriales Universitarias y Académicas de México; además de nacionales como Andrés Ortega y Nadia Arteaga, de la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (Senacyt).

Gil, vicepresidente de la Eulac, hace un balance previo del encuentro y la situación de las editoriales universitarias ecuatorianas. Hoy, de 09:00 a 12:00 y de 12:00 a 20:00, se darán las últimas conferencias de extranjeros y nacionales, además de presentaciones artísticas.
“Veo desde regular para abajo y no tanto por el nivel de contenido y calidad de los libros...”

¿A qué se refiere con la palabra muestra en el título del evento?
Como no hay procesos de editoriales universitarias consolidados en nuestro país no podemos llamarle a cualquier evento feria, congreso, y ni siquiera seminario taller desde el punto de vista académico. Desde mi punto de vista estamos preparados solo para un encuentro con las respectivas muestras para conocer y reconocernos en lo que otros hacen y nosotros estamos haciendo: evaluar, reflexionar y plantearnos qué vamos a hacer como universidad ecuatoriana en 5, 10, 20 años en torno al libro universitario.

¿Cómo se inició en el mercado de las editoriales universitarias?
Por necesidad histórica y lo digo sin exagerar, como escritor me di cuenta de que en el país, pero sobre todo en la Costa Ecuatoriana no hay editoriales universitarias; y las que hay fuera de las universidades sean públicas o privadas por lo regular se convierten en gueto de amigos.

¿Cómo llegó a ser vicepresidente de la Eulac?
Estuve en el VII Congreso Internacional de Publicaciones Universitarias de Iberoamérica, realizado en Bogotá, en agosto del año pasado; llevé una muestra de los libros que hemos publicado, tuve el azar de conversar con los directivos salientes de la Asociación de Editoriales Universitarias de América Latina y el Caribe (Eulac) entiendo que valoraron mi trabajo y me propusieron que aceptara la vicepresidencia de tan importante organismo en América Latina y el Caribe. Con este evento que he desarrollado creo que he satisfecho sus expectativas, por cuanto acabamos de conformar la Red de Editoriales Universitarias de Ecuador.

Todavía siento laceración espiritual porque algunos ecuatorianos intentaron oponerse a mi candidatura.

¿A qué se debe la presencia de ponentes internacionales, si el encuentro es nacional?
Se trata de un encuentro nacional e internacional Por un lado hemos invitado a todas las universidades ecuatorianas, pero también gente que ha desarrollado procesos muy trascendentes para el libro universitario en otros países y de los cuales tenemos mucho que aprender.

¿Cómo valora el desarrollo de las editoriales universitarias aquí?
Veo desde regular para abajo y no tanto por el nivel de contenido y calidad de los libros, sino porque las universidades públicas no han manejado criterios de comercialización y ventas, pago de derecho de autor, distribución nacional e internacional.

¿Cuál es el aporte de los representantes de la Senacyt?

Todo académico, profesional de cualquier área o las mismas instituciones universitarias que no sepan lo que es una marca, la importancia de las patentes y más aún todo lo relacionado con derecho de autor, deberían dedicarse a otra cosa, menos al mundo universitario. Vivimos la sociedad del conocimiento y ese conocimiento tiene un valor intangible, pero tiene también un precio tangible.

¿Cómo llegó a ser editor y luego director de una editorial?
Como editor hay que manejar criterios técnicos en el lenguaje de diseño gráfico, publicidad, corrección de estilo, etc. Y cuando uno conoce todo este engranaje si no domina lo que tiene que ver con gestión pública y con gerencia de producción y comunicación, todo se queda trunco. Por lo tanto, ser director era inevitable porque conocía y conozco las diferentes fases que hay que vivir en el desarrollo de una editorial.

¿Desde cuándo se planeaba este encuentro y muestra?
Este evento fue abortado dos ocasiones anteriores, en octubre del año pasado y enero del presente; por fin pude cotejar las fechas de los conferencistas, lograr que creyeran en este encuentro y después todo se dio por gestión. El financiamiento es gracias a la apertura constante y lúcida que tiene Medardo Mora, rector de la Uleam, quien nos ayudó para que el Conesup financie con US$ 2.500.

A usted se lo ha llamado semiólogo, escritor, editor, especialista en Gerencia de Comunicación Organizacional y director de la Unidad Editorial Mar Abierto, de la Uleam...
Soy un escritor que, como profesional, para sobrevivir estudié semiótica y Gerencia de Comunicación Organizacional. Pero por necesidad no sólo para mí, sino para mi generación y para los que vienen me atreví a desarrollar esta editorial (Mar Abierto) y, obviamente, tengo una enorme tensión espiritual porque de algún modo sacrifico mi escritura literaria.

“Las instituciones universitarias deben aceptar que tienen muchas falencias que hay que superar...”

¿De qué manera se ha sentido la presencia de la Eulac en el país?
A la Eulac sólo pertenecían la Universidad Particular de Loja , la Andina Simón Bolívar y la Politécnica Salesiana de Cuenca, universidades a las que Eulac sí ha beneficiado o aportado en mejoramiento de diseño, canales de distribución, contactos. Otras no han querido o no han podido mejorar sus niveles de edición y distribución.

¿Mar Abierto está publicando en conjunto con Eskeletra Editorial? ¿Cuál es la estrategia para hacerse sentir en todo el país?
Las coediciones son fundamentales por la dinámica entre lo público y lo privado, los estados modernos y desarrollados funcionan como siameses en el ejercicio y praxis del Estado–empresa privada. Pero como instituciones públicas tenemos pasos de tortuga, mientras que las empresas privadas van como flechas en la noche. En cuanto a la estrategia para hacernos sentir en el país eso es algo lento, muy lento, y nosotros creemos que en cinco años más podemos tener un posicionamiento más efectivo no con los libros en general.


¿Qué tanto hay de Ubaldo Gil en la Editorial Mar Abierto?
Bueno, hay mucho dolor físico y espiritual. Mucha angustia ante la inoperancia de la administración pública y mucha desesperación por lograr que Manabí, una tierra que históricamente nunca tuvo procesos editoriales y movimientos académicos y de escritores bien consolidados, lo pueda lograr.

¿Cómo diferencia entre ser editor y escritor de textos?
Como editor funciona la parte racional, como escritor me tiro al abismo para que las vísceras salgan a la luz.

¿Ya se planean otros eventos sobre editoriales universitarias?
Todavía no. Hay que evaluar el presente encuentro, hacer los correctivos del caso y digerir bien las buenas experiencias aprendidas de instituciones o personas.

¿Cuál es el balance que queda en el aire con este encuentro?
El balance es que los sistemas de comercialización y ventas, así como el de distribución, no han funcionado. El balance fundamental es que las instituciones universitarias, sobre todo las públicas, deben aceptar que tienen muchas falencias que hay que superar, en muchos aspectos, de la edición y que para ello es indispensable trabajar en conjunto con la empresa privada. De lo contrario, no vamos a ningún lado. Seguiremos entre las buenas intenciones y la frustración.

Walter Franco
wfranco@telegrafo.com.ec
Reportero - Cultura

TOmado de

http://www.telegrafo.com.ec/septimodia/laentrevista/noticia/archive/septimodia/laentrevista/2010/06/18/_1C20_Hay-mucho-que-formar_1D20_.aspx

miércoles, 5 de mayo de 2010

Profundo en un vistazo

Ángel Emilio Hidalgo, Medardo Mora y Ubaldo Gil, explicando la importancia del libro universitario como medio de producción de conocimientos.


Manabí es una provincia-región que por geografía, historia, culturas, gastronomía, espacios turísticos, producción ganadera y agropecuaria: café, cacao, tagua, queso, sombrero de paja toquilla o “jipijapa”, industria atunera…además de la conformación mestiza pero con dos rasgos raciales culturales: montubio y cholo, el primero con una visión de poder religioso, militar, político y económico piramidal (europeo), y el segundo con una percepción y praxis de la vida horizontal (aborigen costeño) conforman a un Manabí que puede ser considerada una pequeña nación en el contexto ecuatoriano.

Sin embargo fiel al legado de Eloy Alfaro Delgado, símbolo de la Unidad Nacional, nuestro autor, el escritor académico Medardo Mora Solórzano, quien ha escrito obras reconocidas en el contexto nacional y cuya figura académica trasciende los linderos patrios, con esta obra “Vistazos al Manabí profundo” desde lo profundo del Manabí de ayer, hoy y mañana, desde lo local, nos plantea el análisis de su tierra pero pensando en el estado y la nación ecuatoriana. En ningún momento cae en el juego de la nacionalidad o el patrioterismo aldeano porque como hombre de academia sabe lo peligroso que son los conceptos en manos de oportunistas, demagogos y politiqueros.

Una acotación final: nuestro autor se empeña en reafirmar un Manabí montubio en su esencia cultural y étnica, yo sigo creyéndome cholo por cultura y ancestros, temas que serán para otra puesta en escena del pensamiento manabita y que solo la dinámica de la academia lo permite, por ser un espacio donde la libertad de pensar y obrar son un real ejercicio de libertad ya que la verdad siempre es plural y compleja.
(Texto que aparece en la contraportada de la obra Vistazos al Manabí profundo que Editorial Mar Abierto en co-edición con Eskeletra, pondrán en circulación próximamente)

lunes, 26 de abril de 2010

Ciudades Preventivas

Mina Seinfeld y Olga Vélez


Ciudades Preventivas es un libro que trata sobre uno de los problemas más conflictivos del siglo XX y con seguridad del XXI, que es el tema de las drogas y todo lo que en torno a ella gira: poder económico y militar, negocios de armas, la generación de “estados fallidos” porque la democracia es secuestrada por el narcotráfico, y fundamentalmente la degradación del ser humano. Las drogas en términos metafísicos conducen a un callejón sin salida a los países y género humano, porque siempre ha existido esa necesidad de ausencia o de búsqueda de “paraísos artificiales” pero nunca había ocurrido como en nuestros tiempos con tantas ofertas de drogas y alucinógenos, pero al mismo tiempo en un capitalismo salvaje, nunca como hoy ha sido y es uno de los negocios más rentables del mundo, asociado al negocio de las armas y al aniquilamiento de los mayores valores humanos, como la paz, la seguridad y la esperanza.

Mina Seinfeld y Olga Vélez, están liderando toda una cruzada para la prevención del uso de drogas en Latinoamérica, y en este caso particular en Manta, ciudad puerto turístico, comercial e industrial, ciudad que desde sus ancestros aborígenes fue cuna de pescadores y de navegación e intercambio comercial entre los Mantas con los Mayas y Aztecas, y con distintas tribus de las Costas del Pacífico Sur; sin embargo ahora esta ciudad se ha convertido en puerto no solo de tránsito si no de asentamiento de quienes se dedican a la actividad ilícita del tráfico de drogas, con lo cual se levantan varios peligros en todo el tejido social cuyo efecto inmediato es la inseguridad, pero en niveles más profundos es el peligro que corren las generaciones de Manta, el país y Latinoamérica.

Pero prevención no es solo el manejo de datos técnicos, el análisis de causas y efectos, debe ser también la capacidad de analizar el o los hechos con mente fría y asumir todos los riesgos de la condición humana.

En los Estados Unidos, el mayor consumidor de drogas del mundo desde Bill Clinton, pasando por George Bush hijo hasta Barack Obama, han confesado que consumieron drogas, en el caso de Bush hijo no sólo consumió drogas blandas (marihuana, cocaína) si no también drogas duras (LSD, ácidos, heroínas…) y sin embargo lo confesaron y sobre todo a partir de su experiencia pudieron comprender mejor el tema en el mejor de los casos, y en el peor terminaron con un fundamentalismo que los condujo a armar guerras en distintas partes del mundo como en el caso de Bush hijo.

Quienes hemos consumido en otras latitudes, no en afán de ser presidente de los Estados Unidos, si no en la búsqueda de distintas experiencias mágicas, físicas o simplemente de desconexión con la realidad, sabemos lo duro y el horror de las resacas; pero si miramos de frente al destino humano y no negamos nuestra fragilidad. Alguna neurona nos hace pensar que si este es un negocio y el país más poderoso del mundo es el consumidor, pero no puede evitar el consumo en sus propios linderos y en cambio lo combate fuera al extremo que en ese combate los miles de muertos lo ponen México, Colombia, Ecuador, Perú y otros países subdesarrollados, entonces es que hay algo obscuro y tenebroso detrás de toda esta realidad. Acaso para las grandes potencias negocio es negocio y cuando se afecta a su economía hay que combatirla en otros lados, y hasta el mismo combate sirve para el negocio de la televisión o el cine de violencia que venden al mundo.

De ahí que no podemos ser cándidos o gente de buenas intenciones, hay que prevenir y hay que educar de un modo sistemático y reiterativo a los niños y adolescentes, hay que transmitirle valores, con la luz del cristianismo, porque estos aunque sean atrapados por las redes del mal si es que miramos esto en un sentido ontológico, siempre volverán al cauce o camino de buena convivencia y de auténtica práctica humana. Es decir con la ayuda de grupos de recuperación, de centros religiosos alternativos o convencionales cualquier persona puede librarse de las garras del miedo y del horror, ya que en el fondo el consumo inicial puede ser un problema de desorientación y el consumo extremo es radicalmente la pérdida de todo sentido de espiritualidad humana y del sometimiento a unos químicos que atraen como tantos Demonios que por el mundo andan: la codicia, la lujuria, la envidia, etc.

Con el libro Ciudades Preventivas inauguramos la colección “Paraísos Artificiales” en memoria a ese poeta inmortal llamado Charles Baudelaire, quien experimentó con distintas drogas y después comprendió que siempre es posible regresar del infierno, o que solo se puede a través de este camino llegar al paraíso.
Manta, abril del 2010

jueves, 7 de enero de 2010

“Nada de declamación, solo trabajo y más trabajo”


Por: Walter Franco
(periodista guayaquileño)

P: ¿Por qué producir una revista libro en Ecuador? ¿Tiene algo que ver la idea con lo que sucede en Quito con la Kippus, de la Universidad Andina Simón Bolívar?
R: Es ya un lugar común que América Latina, en letras, no es más que un cementerio de revistas literarias, porque tienden a desaparecer en corto tiempo, y en muchos casos eso refleja la falta de rigurosidad académica o creativa, pero también la falta de apoyo o demasiado apoyo del estado. En el primer caso la gente se queja, en el segundo se acomoda y ya no produce.
He leído la revista Kippus y no es para nada nuestro modelo desde el punto de vista temático. La revista libro Cyberalfaro, texto académico de investigación y creación responde a la provincia región Manabí en el contexto nacional y global, era necesario pasar de nuestro pensamiento lúdico, mágico, a uno más racional y cerebral y esto demanda décadas, el proyecto se desarrolla en la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, y desde el inicio, de acuerdo a un plan estratégico bien planteado, la revista no era más que un puente para poder llegar a la Editorial Mar Abierto, editorial universitaria que hoy es una realidad en el contexto nacional e internacional; pues tengo el mérito de ser Vicepresidente de la Asociación de Editoriales Universitarias de América Latina y el Caribe (EULAC) para la subregión andina, lo cual es una señal de que hemos llegado a otros países aunque de pronto no hemos llegado a todo el país, lo cual forma parte de las contradicciones de la nación ecuatoriana.

P: ¿De dónde surgió el título de Cyberalfaro? ¿Por qué se lo escogió?

R: Es la combinación de la avalancha de la tecnología que siempre estará marcando un modo de ser, combinado con Alfaro, es decir la representación de nuestra tradición, de sus valores: sacrificio, trabajo, honestidad, incluso hasta martirio por sacar adelante a nuestra región y país. La figura de Alfaro se la ha utilizado políticamente pero el estado no nos devolvió a tiempo educación de calidad, perdimos más de 7 décadas.



P: Debido a que la revista funciona con colaboraciones de varios miembros del Consejo Editorial y de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, ¿Cómo hace usted como editor para hacer sugerencias u observaciones a los temas propuestos y artículos entregados?
R: Tenemos un reglamento que está en nuestra página web. Escribe gente de nuestra universidad, del país y académicos extranjeros; pero no somos inflexibles, no podemos serlo en una provincia donde no existió tradición de lectores y escritores, o por lo menos movimientos culturales bien consistentes y de proyección nacional. Aceptamos las sugerencias y observaciones y las cumplimos de acuerdo a nuestra realidad académica y creativa. Por ejemplo a mí me encantaría que un solo ejemplar gire en torno a un tema substancial para abordarlo desde varios ángulos pero quienes escriben hasta la fecha no logran articularse al propósito: cuestión de tiempo, de formación académica…

P: ¿Cómo nació la Editorial Mar Abierto y cuál es el lugar que ocupa Cyberalfaro en su producción?
R: Quizás lo anecdótico y fundamental era que queríamos asaltar un banco para reunir fondos para la editorial, nos dimos cuenta a tiempo que en el país hay demasiados ladrones políticos, y ahora último con ese ejemplo la inseguridad reina en el país. Pero nos ayudó Medardo Mora y se hizo menos difícil.
Fue toda una generación de los años 80 del siglo pasado, salió el grupo de teatro La Trinchera, actores de teatro, televisión y cine. Fui miembro fundador de teatro pero lo mío era escribir cuentos y novelas que he publicado en partes. En el sueño de la editorial estuvieron Pedro Gil y William Happe, la editorial nació al calor de la Caña Manabita, el olor a hierba y la energía terrible que crean autores como Dostoiesky, Kafka, Sartre, Camus, además de todos los genios de la literatura del boom latinoamericano como García Márquez, Vargas Llosa, Rulfo, Benedetti, Cortázar, Borges (el inmortal) y otros. Aunque para realizar un sueño hay que pasar por pesadillas como la lucha contra la burocracia y las limitaciones de quienes están en el poder. O de quienes manejan los recursos públicos.

P: ¿Hay algún tema que se prefiera no tocar o tabú en Cyberalfaro?
R: Nuestra universidad es laica y liberal por tanto estamos abierto a todo tipo de temas siempre que haya respeto a los demás y tolerancia.


P: ¿Cuáles son las temáticas que puede abordar Cyberalfaro?
R: Priorizamos los temas regiones en un gran porcentaje, luego los nacionales y ahí los globales. Hay que tener claro que el nuestro es un país diverso y de una provincia a otra, incluso de una ciudad a otra, hay tantas diferencias que hay muchos vacíos o muchos puentes que construir para después llegar a niveles de abstracción más complejos. Como región y como país somos simplistas y coyunturales, no hay que olvidarlo nunca.
P: ¿Con qué frecuencia sale la revista libro? ¿Cuál es su costo para el público y dónde se la consigue?
R: Salen tres al año, el costo es de 5 dólares, la política que usamos es que a cada autor se le paga con libros y este lo vende a su modo. Por tanto la mayoría queda en Manabí aunque hemos dejado en las principales librerías de Quito y Guayaquil algunos ejemplares.
Pero también cuenta que al año estamos publicando un promedio de 12 libros multidisciplinarios de: medicina, economía, folklore, historia, educación, literatura, etc. Apuntamos a ser una verdadera editorial universitaria en términos modernos, ahora en enero cumplimos 10 años, y entramos a la segunda fase por diez años más donde privilegiaremos el marketing, ventas, es decir todo lo que tiene que ver con la distribución en el país y fuera de él. Hasta tanto creemos que estamos posicionados, hemos alcanzado cierto grado de aceptación en lo temático y en lo formal. La industria editorial demanda el manejo de muchas disciplinas y como todo negocio hay que formarse, hacer alianzas, y correr riesgos de perder o ganar. Y creo que como ecuatorianos y manabitas ya hemos perdido mucho tiempo y dinero, y es hora de ganar con empresas mixtas, con el apoyo del estado y las iniciativas de los sueños privados.

P: ¿Cómo es el proceso para sacar adelante una edición de Cyberalfaro?
R: Se vuelve fácil a estas alturas, Cyberalfaro no es más que una rueda de un engranaje llamado Editorial Mar Abierto.

P: ¿En algún momento la revista libro se distribuirá en otras ciudades?
R: La distribución no solo es un problema nacional si no latinoamericano, y por eso hemos ido lentos pero sin pausa, cumpliendo las metas y objetivos esenciales para poder actuar como cualquier empresa que te distribuye desde una coca cola hasta un carro de último modelo. Tenemos por delante diez años para concretar y cumplir una auténtica distribución. Y nos faltarían unos 30 años más para saber si realmente la editorial es un hecho impreso en la memoria regional y nacional. Seguramente desde el otro lado sí sabremos que hicimos lo que teníamos que hacer: nada de declamación, nada de palabrerías, solo trabajado, más trabajo y más trabajo.

lunes, 4 de enero de 2010

Limpieza de las palabras: opinión, comentario, análisis y crítica


¿Entre esa buena gente que compuso y escribió el Antiguo y Nuevo testamente, uno de ellos, por lo menos, pensó que lo que hoy conocemos como Biblia, originaria varías religiones, miles de sectas, guerras en el nombre de Cristo? Podemos lucubrar y con ello discernir en torno al sí o al no, pero no podemos negar el hecho histórico que motiva la pregunta. Luego volveremos al porqué de ese entuerto.

Cada época, entre comer y cepillarse los dientes, nos exige limpiar las palabras, sacarles el moho y meternos en el alma de ellas. Esto sin olvidar que ninguna palabra puede ser “estudiada” y valorada de modo aislado, sino es en el contexto en el cual tiene vida.

Cuatro de estos términos o signos, empleado en lo semántico con desfachatez, son opinión, comentario, análisis y crítica. Son palabras tan complicadas que se las usa sin distinción y que tampoco se advierte la presencia de ellas en el trajinar cotidiano. Sin embargo están presente en el aliento diario de lo político, empresarial, económico, social, cultural...

No es lo mismo comentar que analizar
El mismo DRAE en torno a la palabra “comentario” nos dice: “Escrito que sirve de explicación y comento de una obra, para que se entienda más fácilmente. 2. Juicio, parecer o consideraciones. Emitidos oralmente o por escrito, sobre personas, asuntos, cosas, etc.”

Nótese que esta definición incluye dos expresiones que vistas en el contexto son claves: “escrito” y “se entienda fácilmente”. Y la tercera palabra demanda mayor cuidado puesto que abarca a las primeras, pero las trasciende. Leamos, análisis: “M. Distinción y separación de las partes de un todo hasta llegar a conocer sus principios y elementos. Fig. Examen que se hace de alguna obra, discurso o escrito. 3. Método estadístico usado para cuantificar la importancia de cada uno de los factores actuantes de un fenómeno. Gram. Examen de los componentes de un discurso y de sus propiedades y funciones”.

No sólo que esta palabra tiene más significado sino que señala la necesidad de “separación de las partes de un todo”, “método estadístico” o “propiedades y funciones”.

La palabra análisis, queda clarísimo, es más rica en significación y en complejidad que las anteriores. Pero ahora revisemos al signo crítica: Pero ahora revisemos al signo crítica: “Arte de juzgar la bondad, verdad y belleza de las cosas. Cualquier juicio formado sobre una obra de literatura o arte”. Como leemos la crítica Es una labor de arte diferente a las anteriores pero que tiene correlaciones con las tres primeras palabras. Más adelante, con ejemplos, reflexionaremos sobre el uso de este término.

Entre la subida del gas y la bajada del ego
Si esta mañana o cualquiera de los meses venideros, al presidente actual o al que venga, se le ocurre subir el gas o la gasolina (no tenga la menor duda de que lo hará) qué cree, anónimo lector, que debe hacer usted: ¿opinar, comentar, analizar? O mandarlo a visitar a la madre que lo parió, con lo cual no lograría nada, tan solo desinflar su triste e impotente ego.
Tomemos varios casos ante los cuales debemos aplicar el sentido de las palabras que nos preocupan: La Construcción del Puerto de Transferencia de Manta, nuevas medidas económicas, el nacimiento de un hijo no deseado, la llegada de un marciano, el último juego de nuestro equipo de fútbol preferido, leer un libro...

Todos estos hechos exigen nuestra opinión, si es que nos hemos enterado de que somos ciudadanos y vivimos en una sociedad democrática; pero no todos estamos en capacidad de realizar un comentario o análisis sobre los mismos temas.

Cada área demanda dominio de ella, criterios técnicos, información del contexto social, económico y político en el que nace un hecho. Por eso resulta asfixiante, atosigante por decir lo menos, escuchar o leer criterios antojadizos propios de pensamientos infantiles y que afectan tanto al desarrollo de la cultura nacional.

Pongo tres casos para ampliar las ideas: 1) Si vemos un partido de fútbol todos podemos decir (opinar) me gustó o no, ese “negro” es un bruto y todo lo que se quiera; pero se necesita ser Pancho Maturana para separar, examinar, distinguir, los distintos factores que intervinieron dentro del juego. Y emitir un criterio lleno de “cientificidad”, coherente, sistemático.

Si se trata de construcción del Puerto de Transferencia en Manabí, los mentalizadores y ejecutores, Manta y Bahía de Caráquez para el caso, no pueden entrar en una discusión bizantina o caer en la provocación de quienes solo tienen como argumento el insulto, el enfoque de rencillas cantonales o peor el de temas estrictamente personales. Como no es mi intención inclinar la balanza para uno u otro lado, solo vale resaltar que son los argumentos concretos los únicos que pueden dar luz ante cualquier desavenencia.

Si observamos un hecho cultural: ver una película, leer un libro, ver una obra de teatro, escuchar una música, etc. tenemos la alternativa de opinar, comentar o analizar, y tan solo nos cuesta el discernimiento de qué es lo que realmente podemos hacer. En cualquiera de las opciones que tomemos, instintivamente diremos: buena, mala, más o menos; poro lo ideal es darle su valor al hecho dentro del contexto en el que se produce. Y para ello se requiere una honestidad a prueba de bala y mejoramiento no del sentido común sino del buen sentido, gusto o criterio.


El problema de la crítica en el país
Como hemos estudiado hasta el momento cada palabra tiene su arena movediza en el que hay que andar con cuidado. La crítica es una arte y por muy ingenuos o perezosos que seamos no negaremos que un arte no se lo domina de un día a otro.

El término arte, tan amplio y rico en matices, nos conduce y nos obliga a revisar la palabra interpretar: “TR. Explicar o declarar el sentido de una cosa, y principalmente el de texto faltos de claridad. Explicar, acertadamente o no, acciones, dichos o sucesos que puedan ser entendidos de diferentes modos”. (DRAE).

En el primer párrafo, dentro del meollo de la pregunta en trono a lo que ha causado y causa la Biblia o cualquier texto religioso, hay un problema estricto de interpretación.
El gran problema contemporáneo y de todos los tiempos ha sido y es el de interpretar nuestra propia realidad. Y el mundo actual, mucho más para los que vivimos en países subdesarrollados, no exige un nivel de interpretación sagaz, inquisitivo, apasionado, o estaremos destinados a lo de siempre.

Desde luego, si todos estamos en obligación de opinar, no todos podemos comentar, analizar y mucho menos interpretar. En el país, a nivel de arte, la crítica todavía sigue en ciernes. Decirlo es una provocación que solo puede ser desmentida con argumentos. Yo mismo puedo citar a nombres de escritores o teóricos que se han dedicado a esta actividad: Hernán Rodríguez Castello, Miguel Donoso Pareja, Agustín Cueva, Fernando Balseca, Cecilia Ansaldo, Antonio Sacoto y otros, pero estos casos son excepciones de la afirmación.

Entre paréntesis vale insistir en que en la actualidad o en gran parte de la historia del arte los mismos creadores han sido quienes mejor han esbozado o desarrollado niveles teóricos incuestionable. Basta con mencionar a Platón, Baudelaire, Poe, T. Eliot, Flaubert, Borges, Vargas Llosa, Carpentier y otros, pero que lamentablemente han sido olvidados en esta línea por el peso que han tenido sus creaciones.

La mayoría de los “Críticos” no pasamos de reseñadores, comentaristas o como máximo analistas de hechos culturales. El arte de la crítica (que no deja de tener rigor científicidad) exige un ejercicio permanente, sistemático y de búsqueda constante. ¿existen libros o revistas de especialización, constante en nuestras universidades o en el mercado de libros?.

Asumir esta realidad, aunque Quito o Guayaquil u otras urbes no se den por enterado, es un paso saludable para el país lo es también que los medios de información cedan un espacio para comentar y analizar las actividades culturales diarias con personas que realmente sepan lo que hacen y lo hagan de modo coherente, y no como hechos circunstanciales.

También es saludable evitar el mutuo lanzamiento de flores entre quienes se dedican al trabajo artístico. Y más aún para quienes solo lo practican y no lo estudian vale aclarar (les) que un periodista cultural (comentador, analista o crítico) no tiene la obligación de elogiar toda producción, al contrario, su criterio debe ser imparcial, justo en la valoración de quienes participan en una generación; de ahí surge su honestidad que, como todo hecho cultural y social, en el futuro y sin que caigamos en contradicción, también puede ser juzgado.

Los analistas y críticos mencionados arriba se han ganado enemistades a muerte e incluso entre ellos no deja de haber cierta fricción, pero es el trabajo continuo y “serio” lo que permite que sean puntos de referencia.

En el Suplemento Dominical del “Mercurio”, durante años, he mantenido un espacio abierto al comentario y análisis (lejos de una crítica) lo cual ha tenido respuestas de las que no me asombro. Por ejemplo, una señora que tiene muy buenas intenciones (de seguro ha olvidado que el infierno está lleno de este tipo de gente) escribió con tono religioso, de lo bueno que es no criticar. Daba una simple opinión sobre un tema harto complejo que me ha deparado años de estudio y lecturas. Zapatero a tu zapato, tan difícil que resultan las cosas sencillas.
No faltó quien a falta de ideas buscara asuntos estrictamente personales, pero de esto es mejor no hablar. Forma parte del folklore -cuánto ganaría el país si pudiera exportarse nuestro folklore mental- ecuatoriano.




martes, 22 de septiembre de 2009

Mar abierto en el VII Congreso Internacional de Publicaciones Universitarias


La Editorial Mar Abierto de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí formó parte del VII Congreso Internacional de Publicaciones Universitarias de Iberoamérica realizado en la ciudad de Bogotá en Colombia, del 12 al 14 de agosto del presente año.
A dicho Congreso asistió Ubaldo Gil, editor y director de la editorial de la ULEAM, para ser parte de este selecto grupo de editores afianzados en instituciones educativas de tercer nivel en distintos países latinoamericanos.
Conferencias como: El futuro en la historia del libro de Juan Luis Mejía; El escritor universitario de Irene Klein; Publicaciones digitales ¿el nuevo soporte de la editorial universitaria? de Patricia Pasadas y Adan Griego; Adelantos y retos en la medición de la información y el impacto de las publicaciones científicas en el mundo académico de Hernán Jaramillo Salazar; y, El futuro de la editorial universitaria de Richard Uribe, fueron parte medular en estos tres días del Congreso.

Mar abierto y su logro
Cabe destacar que Ubaldo Gil, en su calidad de representante por Ecuador mediante Editorial Mar Abierto, fue elegido en este Congreso como Vicepresidente de la Asociación de Editoriales Universitarias de América Latina y El Caribe (EULAC), cuya misión, desde nuestro país, será la de formar la Asociación de Editoriales Universitarias de Ecuador, para esto Gil convocará para finales de septiembre a las principales editoriales universitarias ecuatorianas; a esta cita también asistirán los directivos de la EULAC.

Conociendo sobre EULAC
El 26 de agosto de 1987 fue creada en Lima, Perú, la Asociación de Editoriales Universitarias de América Latina y El Caribe, EULAC, con el objetivo principal de integrar y fortalecer las diferentes instituciones universitarias de América Latina y El Caribe; además de fomentar y promover la producción, publicación, distribución y amplia circulación de sus líneas editoriales, para lograr los mejores beneficios de la colaboración entre instituciones afines.
Entre sus objetivos están: La integración de las editoriales universitarias Latinoamericanas y del Caribe. El fomento de la producción y distribución del libro especialmente el texto universitario, las publicaciones periódicas y todos los demás materiales impresos, productos del que hacer académico, que requieren la más amplia circulación. El perfeccionamiento técnico y administrativo de las editoriales universitarias. La difusión del pensamiento académico hacia la comunidad.
Y entre sus funciones encontramos: sugerir, plantear, motivar y mostrar sistemas compatibles de información, mediante la creación de bancos de datos, cartas de información, catálogos comunes, listas de canje o intercambio.
Definir criterios comunes para mejorar sus ediciones y estrategias para optimizar la distribución de sus publicaciones.
Utilizar todos los medios a su alcance para lograr la comprensión de las importantes tareas que cumplen las editoriales universitarias y buscar el apoyo privado, gubernamental e internacional para los programas de mejoramiento de las condiciones de funcionamiento de sus asociados.
Fomentar, apoyar y desarrollar programas de capacitación de los recursos humanos en el sector para el perfeccionamiento de las editoriales universitarias, estimulando su modernización técnica y administrativa.
Buscar mercados regionales y subregionales para las producciones de sus miembros institucionales.
Apoyar las coediciones y coproducciones entre editoriales universitarias asociadas con el objeto de reducir costos y mejorar los sistemas de distribución.
Buscar el establecimiento de sistemas interuniversitarios de distribución y mayor accesibilidad de los materiales impresos a un cada vez mayor número de usuarios.
Estimular la formación de asociaciones nacionales de editoriales universitarias, coadyuvando en el establecimiento de relaciones editoriales entre éstas.
Participar en nombre de sus asociados en reuniones locales, nacionales, regionales e internacionales donde se planteen, sometan y discutan problemas de interés para las editoriales universitarias.
Estimular a las editoriales asociadas, en el respeto de los derechos de autor y el cumplimiento de los compromisos adquiridos en materias de publicación y amplia distribución de las obras.
Crear conciencia a nivel de las autoridades universitarias y de la comunidad académica de la importancia de las editoriales universitarias.